Somos fotógrafos de casamientos

Somos Javier Pérez (Vito) y Juan Pedro Diez (JP), dos fotógrafos con orientaciones estéticas y temáticas diferentes, que realizan fotografías personales y profesionales.

Ambos tenemos la misma visión en lo que se refiere a fotografiar un casamiento.

Nuestro estilo fotográfico hoy en día es conocido como fotoreportaje de casamientos. Este estilo tiene como premisa la anticipación, frescura y espontaneidad de la foto.

Creemos que en cada boda, los novios, la fiesta y sus participantes tienen una historia particular y queremos ayudarlos a contarla sin caer en los clichés de la fotografía tradicional de bodas, captando las situaciones y expresiones naturales sin la rigidez artificiosa de la pose. Al fin y al cabo, no se puede pedir que alguien pose artificialmente para algo que es tan natural como demostrar amor y querer compartir el resto de su vida a su lado; ninguna foto posada puede lograr eso.

Vito + JP = Lumière Foto

Amamos la fotografía en todas sus expresiones. Somos apasionados de lo que hacemos y tratamos de brindarnos enteramente, escuchar, aconsejar y divertirnos junto a los novios y novias que deciden invitarnos a participar de su casamiento: un momento único e irrepetible en la vida de la mayoría de las personas.

Sólo la visión de fotógrafos de casamientos con experiencia, sensibilidad y profesionalismo puede lograr captar las sutilezas de esos momentos que para la mayoría de la gente pasan desapercibidos pero que se redescubren observando detenidamente las fotos.

Somos fotógrafos, contamos historias

Creemos que lo más importante de las fotos es su capacidad expresiva cuando son vistas impresas, desmenuzadas con los ojos y acariciadas: todos los sentidos deben participar de la contemplación de las fotos. Es por eso que trabajamos siempre pensando en el fotolibro y la manera en que las fotos «conversan» entre ellas, que no sean momentos dispersos ni una suerte de fotos instantáneas desparramadas en el suelo. Para nosotros el fotolibro es nuestro trabajo, es lo que queremos que los novios guarden para siempre.

Trabajamos en digital o analógico (película) según creamos conveniente para cada situación en particular pero siempre entregamos todo el material digitalizado.

Si bien los novios y las novias no deberían preocuparse por qué cámaras, lentes, tarjetas, etc. se usan para documentar su casamiento, es importante destacar el equipamiento con el que contamos para brindarles la tranquilidad de que siempre trataremos de tener una solución ante un infortunio.

 

1

La cantidad casamientos que hacemos por día. Creemos que la cantidad va en desmedro de la calidad. Queremos una dedicación exclusiva para cada casamiento y que los novios puedan contar con nosotros en todo momento.

2

Fotógrafos dedicados exclusivamente a cada casamiento. Durante la previa la novia y el novio son documentados por alguno de nosotros en forma particular. Durante todo el casamiento (civil, iglesia y fiesta) trabajamos los 2 en simultáneo.

16

Tarjetas de memoria de alta velocidad, durabilidad y baja tasa de fallos. Las tarjetas de memoria son en la actualidad de los elementos más importantes de una cámara, todo está almacenado «ahí adentro».

4

Cámaras digitales y 3 analógicas. Durante toda la cobertura cada fotógrafo tiene una cámara de respaldo ante cualquier eventualidad que pudiera surgir, junto con 2 baterías por cámara.

10

Lentes profesionales fijas (prime lenses) y zoom, 6 flashes profesionales portátiles y 2 flashes de estudio. Por más que no usemos todo el equipamiento, lo trasladamos para adaptarnos rápidamente a cualquier escenario.

24

Horas del día, los 365 días del año, de backup automático e ininterrumpido de todo nuestro banco de fotos en servidores dedicados en la «nube» de Internet.